La Delegación de Cultura felicita a AMFU por su venticinco cumpleaños

Veinticinco años, un cuarto de siglo. Se dice pronto, pero son muchos momentos los vividos en un periodo de tiempo como este, tiempo en el que se han superado muchos complejos, ideas preconcebidas que la tradición y la historia nos ha impuesto, obstáculos que parecían inquebrantables. Todo esto es lo que la asociación de mujeres se ha encargado de trabajar en los diferentes centros desde donde se han impartido sus vivencias, sus cursos, reuniones. Atrás quedan reuniones en el viejo Santo Tomás, excursiones con vecinas que ya no están físicamente, pero que siempre lo estarán en nuestro recuerdo y cuando llega la hora de contar anécdotas, historias, vivencias, porque son veinticinco años de compañerismo y de armonía.

El salir de la casa, el cambiar de hábito y ámbito fueron los primeros motivos y funciones que esta asociación tenía como deber, pero pronto, las inquietudes de la asociación de mujeres fueron madurando, empezó a ser más dinámica. Los principios no fueron fáciles, pero hoy día la AMFU es una asociación viva, en constante movimiento, hasta tal punto que actualmente están federadas a nivel provincial y nacional a la asociación de  consumidores y son usuarias del proyecto Al - Ándalus. Con una nueva sede en el Salón de la Huerta, donde cursan diferentes eventos, viajes y actos, la asociación tiene las puertas abiertas a todas las fontaniegas. Los diferentes foros y debates sobre puntos de vista diversos, en problemas comunes han ido enriqueciendo la esencia de esta asociación hasta hacerla fuerte y sólida, porqué cualquier asociación no cumple bodas de oro, y como en toda relación que dura este tiempo, debe de existir cariño, amor propio, y ellas sin duda lo tienen. El ir a la asociación les ha valido a estas mujeres a tomar conciencia del papel del ama de casa realiza en la familia y hacer valer la importancia de su labor en la sociedad. Sus fines podemos resumirlos en el reconocimiento de sus inquietudes culturales, que quieren aprender y formarse como mujeres modernas, compartir diferentes actividades de ocio, aprender a tratar la sanidad y el consumo y el de llegar a la mujer en particular y a la sociedad en general el papel que juega esta en el ámbito familiar municipal y social en todos los aspectos de la vida.

Me despido agradeciendo desde estas líneas a la presidenta de la asociación, Mari, que con el presente escrito, me haya hecho partícipe de esta revista tan especial, los veinticinco años del AMFU, deseándole que siga  con esos ideales y esas formas tan magníficas de llevar a la asociación por el buen camino, constándome que lo hace gustosa y desinteresadamente. Que para ella la gratificación personal es como ver que unas mujeres, que en un principio les costaba tomar decisiones propias, y ver como ahora afrontan el día a día, son para esta manchega, el mejor pago que se le puede proporcionar. Personas como esta hacen falta en este, su pueblo de adopción. Disfruta de tus veinticinco años como presidenta.

Sin más me despido animando a todas las mujeres de la asociación que sigan con esa fuerza y esa vitalidad de querer ir, hacer, aprender y dar, y a las mujeres que tengan dudas, que no se lo piensen, que se acerquen a la sede y hablen con Mari, que seguro tienen un papel importante que protagonizar en la Asociación de Mujeres de Fuentes.

Luis Conde Pérez

Delegado de Cultura.

Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía