Una señal inequívoca de recuperación: C.T.M. Fuentes (5-3) C.T.M. San José

Si una victoria suele ser una muestra de que el equipo va recuperando su nivel, se ha levantado de una racha, o simplemente se le han dado bien las cosas en ese encuentro, hacerlo ante el colíder de la tabla señala algo más que esto: un claro síntoma de mejoría está recorriendo el seno del equipo.

Era un día en el que tocaba levantarse de sus cenizas. Desterrar el polvo que desluce los trajes de gala de las mejores ocasiones, y sacar a relucir el mejor juego de las bolsillos de estos. Y es que el equipo además de estar en la zona baja de la tabla, tiene la circunstancia de tener dos encuentros aplazados, de los cuales, uno lo tendrá que dar por perdido ya que el reglamento no permite tener más de uno con dicha licencia. En estas, y en las de estar inmersos en una racha negativa de cuatro encuentros sin lograr el triunfo, andaba el conjunto fontaniego: para colmo el colíder aparcaba en las instalaciones fontaniegas para disputar el presente encuentro.

Pero he aquí, cuando surgen las grandes historias. Es cuando se escriben las eternas crónicas que se viven en cada letra que se mancha el papel, porque cada una lleva consigo un trocito de lucha, garra, coraje... sentimiento.

Si habitualmente un jugador es protagonista en el C.T.M Fuentes, ese es Rafael Talavera. Denominado entre los diez mejores jugadores de la pasada campaña, el jugador fontaniego destaca en cada choque. Sin embargo, para darle un puntito más de épica al asunto, no estuvo todo lo fino que suele, y fue en esta ocasión, Juan Ramón Barcia, el artífice final del triunfo. Aunque claro está, sin desmerecer, y gracias al trabajo de todos.

Así suceden los grandes hitos. La épica ha de formar parte de estos para que los acontecimientos acaecidos, y que posteriormente son narrados, adquieran tal distinción. Enhorabuena por el triunfo. Es hora de levantar el vuelo. Mucho ánimo y a por todas.