Los milagros, casi siempre, solo son el fruto del trabajo

Un templo abarrotado contempló el resultado final en una ceremonia emotiva que quedará para el recuerdo.

Son los milagros aquellos hechos que suceden sin explicación aparente de por qué, o más bien cómo, ha ocurrido tal suceso. Pues bien, en este caso, el milagro que se ha llevado a cabo en este proyecto tiene una explicación clara y concisa: el trabajo, el esfuerzo, y el compromiso de todos, y especialmente del pueblo fontaniego.

La mañana del 06 de diciembre de 2014 quedará marcada para la posteridad en el calendario local, como una efeméride que habrá que celebrar cada cumpleaños con la misma alegría que se ha vivido hoy en el templo en el día de su inauguración.

Han sido tres años de duro trabajo y dedicación, y once de larga espera para ver de nuevo esta belleza arquitectónica reposar con la fuerza que lo hace sobre el horizonte de la campiña sevillana. Blanca, con toques rojizos, dibuja en el firmamento una silueta cada caída del sol, que regala una estampa para la vista a todo aquel que la mira con el estupor de quien contempla una verdadera obra de arte de la arquitectura humana.

El día amanecía con niebla y frio, mucho frio. Pero, a pesar de ello, dentro de un templo abarrotado hasta no caber ni un solo alfiler, se respiraba un calor de satisfacción, y una calma del saber que se ha logrado aquello que una vez soñaron, y que un 06 de diciembre vieron al despertar.

Para la ceremonia litúrgica de inauguración del templo acudió el arzobispo de sevilla, D. Juan José Asenjo. Este dedicó unas palabras especiales y emotivas al pueblo fontaniego. Sobre todo cuando comentó que siempre llevará como ejemplo, allá por donde vaya, al pueblo de Fuente de Andalucía, por lo que han conseguido entre todos en este proyecto. Para D. Juan José ha sido un verdadero milagro. El arzobispo de sevilla también quiso dar las gracias a todos y pidió que de aquí en adelante, la comunidad parroquial fontaniega sea "una comunidad viva, dinámica y comprometida por devenir de su parroquia, permaneciendo siempre unidos.

El cura Párroco de Fuentes de Andalucía, Don José Antonio Martínez, también quiso dedicar unas palabras a los presentes, y por ende a todo el pueblo fontaniego, en su acción de gracias. "Parecía que estabas muerta... pero no. Sus campanas nos hacen recordar cada día que sigue más viva que nunca". En un símil con el capítulo 37 de Ezequiel, del libro de la biblia, este proyecto es un sueño que se ha hecho realidad. José Antonio recordó a cuantos le dijeron: "¿veremos algún día este templo de nuevo abierto? A todos ellos que hoy nos ven desde el cielo, mi más sincero recuerdo", dijo emocionado el cura fontaneigo.

A continuación comenzó el ritual de agradecimientos a todos los que han apoyado esta causa. Las primeras palabras fueron para la Comisión por la Restauración: "gracias a todo el pueblo fontaniego, porque sin ellos esto hubiera sido imposible". Dio las gracias también al arzobispado, a Don Francisco Román, y al antiguo secretario y canciller de la archidiócesis que siempre confío en mí: "Le recuerdo de un modo muy especial", comentó el párroco fontaniego, quien también tuvo palabras de agradecimiento para con el ayuntamiento ya que la colaboración entre ambos ha sido magnífica. En resumen, desde el consistorio fontaniego, siempre han estado ahí, siempre ha habido un sí. Y no solo en el plano económico, sino en cualquier cosa que le hemos pedido. También agradeció al resto de entidades e instituciones públicas que han colaborado con el proyecto. A la dirección facultativa, al arquitecto Enrique Larive, y a la empresa "Sanor". Particularmente también a Luis Rueda. Y colectivamente al grupo de limpieza de la parroquia: "No sé qué decirles a ellos porque no sé si otros pueblos tienen un grupo como este", citó el cura fontaniego. Agradecimientos también para el coro parroquial y en especial a la madre Cecilia quien ha sido la responsable de dirigir todos los cantos de esta eucaristía. Y sin olvidarme de los grupos parroquiales y hermandades.

Antes de terminar sus palabras de agradecimiento, quiso hacer mención especial para dos personas, muy importantes para él. Una es Don Luis Jiménez Rabadán, quien me ha acompañado a todo. Él es el responsable del consejo económico de la parroquia, y quien me ha acompañado a Sevilla, en fin, ha estado siempre ahí. Y agradecimiento muy especial a Don Antonio Gamero Osuna, a quien yo lo llamo mi coautor. Antonio me ha quitado de incontables golpes. "Él ha sido como el torero que coge el capote y torea todo. Y eso no lo hace cualquiera". Con las palabras de agradecimientos del cura párroco, se puso fin a la presente ceremonia, tras arrancarse un aplauso que retumbó entre los muros del templo. A continuación, se procedió a la firma del acta de "Dedicación de la Iglesia".

La ceremonia contó, además de los actos litúrgicos propios de la celebración de una eucaristía: con procesión y canto de entrada; bendición y aspersión del agua; unción del altar (mesa de altar mayor) y de los muros de la iglesia (cuatro pilares de la nave central); incensación del altar y de la Iglesia; Iluminación del altar y de la Iglesia; bendición de la capilla del Santísimo.

Este hecho ha sido una entrega colectiva, hacia un bien de todos, y era difícil decir que no. Así lo expreso el Alcalde de la localidad, quien considera que este proyecto supone la recuperación de un bien cultural de todos los fontaniegos, y quien se siente orgulloso de haber coincidido en su legislatura, y por ende, haber podido colaborar con él en sus años de mandato.

El Teniente Alcalde, F. Martínez, por su parte, expresó su satisfacción por el resultado final, y confesó haber atendido a esta causa porque el pueblo estaba entregado a ella y el ayuntamiento no puede estar ajeno a los deseos del pueblo.

Por último, el delegado de cultura considera que este proyecto no es un milagro, sino el resultado del trabajo de todos y cada uno de los que han apoyado esta causa. L. Conde comentó la gran agenda cultural que todavía está por celebrarse, con numerosos conciertos, y mucha más que nos espera en navidad, sobre todo para los más jóvenes.

Con esta última concepción de lo que se ha logrado entre todos cerramos esta humilde crónica de un hecho que hoy es presente, pero que ya quedará para la posteridad como aquello que una vez, con el trabajo de todos, se consiguió en esta tierra. Porque los milagros, si algo tienen de milagro, es el trabajo del hombre.

Próximamente publicaremos una galería gráfica con las mejores imágenes de la ceremonia, así como un reportaje con los mejores instantes, y con la valoraciones de los allí presentes. Igualmente, también hemos filmado la ceremonia íntegra para que puedan volver a vivirla al completo desde sus casas.