Jugar con la épica no siempre sale bien: Salpensa Utrera Basket (75-72) C.B. Sifusa Fuentes

Las grandes gestas hacen más grande al hombre. Los grandes logros te hacen más fuerte, y no siempre es necesario conseguir el objetivo final, simplemente vale con la intención, las ganas, y el derroche derramado sobre el campo de batalla.

Pues bien, en este encuentro al Sifusa poco puede exigírsele cuando se deja la piel sobre la cancha. Cuando uno lo da todo, como pasara en la tarde del sábado ante Salpensa, solo queda felicitar a los tuyos, y anotar los fallos para enmendarlos en un futuro próximo.

El conjunto fontaniego carecía de un inicio de partido contundente. Entrar en los encuentros con decisión, con ímpetu, no era una de las virtudes del conjunto azul y blanco. Sin embargo, este aspecto es algo en lo que se lleva trabajando varias semanas y lo están corrigiendo. Se pudo ver la mejoría en el anterior encuentro ante Olivares, donde el primer cuarto terminó con un marcador igualado (19-19); el mismo que reflejará en el presente encuentro ante Utrera. Sin embargo, en el presente partido, al descanso el marcador caía del lado local, y por una diferencia demasiado abultada, tanta, que ya no fue capaz de voltearla durante el resto del choque, a pesar de que finalmente se quedó a las puertas de conseguirlo. Al descanso, la diferencia en el marcador era ya casi insalvable (43-30).

Tras el refrigerio, el equipo salió a la cancha con una actitud revanchista. Salió guerrero, luchador, y comenzó el asedio. Un asalto que se inició en el tercer cuarto, donde recortó la distancia, aunque no lo suficiente (65-56), estableciéndose una distancia numérica demasiado considerable como para recortarse en un solo cuarto. Pero en el mundo del baloncesto gestas mayores se han visto, y el Sifusa es un equipo que si algo tiene es alma, coraje, garra, y fuerza para ello.

Otro de los defectos del conjunto fontaniego desde el comienzo de temporada, era sin duda, el aspecto físico. Los repliegues defensivos, las transiciones ataque defensa, o las incorporaciones fugaces al contraataque, no eran el fuerte de un equipo que pagaba caro los últimos tiempos. Sin embargo, en el presente choque fue todo lo contrario. El equipo desplegó toda su fuerza en el último cuarto. De tal forma que a punto estuvo de llevarse los puntos para casa pero, el aro, en esta ocasión, no quiso aliarse del lado fontaniego en un último lanzamiento que hubiera supuesto la igualada (75-72).

La oportunidad se marchó al limbo. Pero el trabajo quedó en la cancha. Será clave trabajar los fallos defensivos del equipo, porque es una pena que anotando 72 puntos en un partido, y además a domicilio, no seas capaz de traerte los puntos a casa. El aspecto defensivo debe ser la piedra sobre la que trabajar, y sobre la que cimentar la lucha por los puestos de play-offs, en las ocho finales que restan para terminar el campeonato. Es la segunda vez consecutiva que el equipo anota más de 50 puntos y no suma. Y en esta ocasión, hasta superar incluso la media centena, llegando a los setenta.

En el aspecto anotador, sobresale Jesús Moreno con un espectacular acierto, logrando 20  puntos, le sigue Juan Luis con 10, y una semana más, Juan Vicente, en esta ocasión con 9.