Fin a una pesadilla: C.D. Fuentes (1-1) Tinte de Utrera

El último tramo de Liga ha sido un verdadero suplicio para el conjunto fontaniego. Desde que encadenara aquella mala racha de nueve partidos sin ganar, a comienzos del presente año 2014, el equipo no ha sido capaz de levantar cabeza. Aquella racha terminó incluso con el puesto del anterior entrenador, Camilo León.

Desde entonces, han puesto todo lo que han podido por voltear la situación. El nuevo míster, Manuel Ángel Álvarez, le ha buscado todas las opciones posibles para recuperar las sensaciones de un equipo que firmó una grandísima primera vuelta. Pero no ha sido capaz de lograr el objetivo de la permanencia. A penas dos victorias y un empate, en los siete partidos que ha estado sentado en el banquillo, no han sido suficientes para recuperarse del bache en el que se encontraban.

Ha sido una segunda vuelta dura, muy dura, donde apenas han podido disfrutar de dos triunfos en 16 partidos consecutivos. Una racha que iba poco a poco mandando al equipo a puestos de descenso de forma vertiginosa, y no había manera alguna de parar esa sangría de resultados.

El acierto de cara a gol ha sido uno de los grandes debes de este equipo. Teniendo en cuenta que Jopito, defensa central, con ocho tantos, ha sido el segundo máximo goleador del conjunto fontaniego, y el primero de ellos, Tomás, con 11, un jugador de centro del campo, refleja el gran problema de este equipo. El delantero centro, Juanan, tan solo ha marcado 5 goles en toda la temporada.

Para colmo de males, en los últimos partidos, muchos de los integrantes de la plantilla dejaron de ir a los partidos, por lo que hacer, no solo un once de garantías, sino simplemente poder disponer de cambios en el banquillo, se hacía una auténtica odisea. Reflejo de ello, en el presente último partido, han llegado a coincidir hasta tres porteros jugando a la misma vez de jugadores de campo. El gol, en el presente choque, ha sido obra de uno de ellos, José, lo que certifica el mal del equipo arriba, terminando Jose Mari de extremo derecha. Así, es muy difícil permanecer en una división como la primera provincial.

Finalmente se termina la temporada. Por fin pasó el mal trago último. Ahora es el momento de levantarse, mirar adelante, atrás solo para analizar posibles fallos para no repetirlos, y preparar un proyecto de futuro tirando del filial. Es el momento de dar un paso al frente, y comenzar a cimentar las bases de un nuevo equipo, de una nueva ilusión.