Entraron con mal pie: C.B. Unión Gilena (67-50) C.B. Sifusa Fuentes

Los despistes en el deporte hay veces que son salvables, resta tiempo para poder solventarlos y rehacerse del tropiezo. En cambio, en otras, se convierten en lastres que arrastras durante gran parte del enfrentamiento. Aunque las cosas que mal empiezan, suelen terminar igual o incluso peor, no siempre es siempre es así. A veces, sin embargo, ocurre lo contrario: que uno se rehace de lo andado, y retorna a la senda, como ya le ocurriera en el pasado encuentro al conjunto fontaneigo donde tuvieron que realizar varias remontadas.

En este encuentro, el traspié sucedió a las primeras de cambio. El equipo no salió con la tensión necesaria, o simplemente el rival puso más sobre la cancha, y así es muy difícil disputarle un encuentro al segundo clasificado y en su propio estadio. Al final del primer cuarto el Sifusa ya estaba trece puntos debajo en el marcador: 33-20.

Una diferencia que ciertamente no se plasmaba por una mejor calidad o superioridad técnica del rival, pero sí en el despliegue, en la posición, y en la intensidad, elementos que en este choque se le echaron de menos al conjunto fontaniego. El tanteo ya sería insalvable durante el partido. El Sifusa fue detrás en el marcador, y las prisas, o la ansiedad por recortar diferencia le llevaba a fallar lo que no suelen hacerlo. Al descanso la diferencia incluso se amplió algo más: 33-17.

De aquí al final, un equipo local espoleado por una afición que apretó de lo lindo en un estadio repleto hasta la bandera, clave para ayudar a los suyos a ganar los partidos, sobrevoló la cancha con la tranquilidad que le ofrecía el luminoso.

En la parcela anotadora se sumó, a los ya habituales Diego (6) y Juan Vicente (9), que volvieron a dejar su presencia sobre la cancha gilenense, un Juani (14) que estuvo bastante participativo durante todo el partido, y se erigió como el máximo anotador de los suyos.

El presente resultado deja al equipo en la tabla con la incertidumbre del ver qué pasa con el encuentro atrasado. En estos momentos se encuentran en un punto de inflexión, donde está tan cerca la cabeza de la tabla, como la cola del león. Es por ello, que junto al choque aplazado, los próximos encuentros en casa, donde deben pasar todos los equipos de la zona alta, serán cruciales para el devenir más próximo. El Pabellón de La Estación debe ser un auténtico fortín donde la presión se masque con los dientes, y el ánimo les insufle el alma a los nuestros.

Empezaron con mal pie, pero esto no es como empieza, sino como termina. Y el final se escribe con letras de nuestra tierra, en nuestra cancha, en el Pabellón. Si se sacan los puntos de casa, el objetivo estará más que cumplido. Por ello, animamos a todos los seguidores del Sifusa, y amantes del buen baloncesto, o del deporte en general, acudan a ver a los suyos el próximo partido en casa.