En el deporte todo está para superarse: rachas, estadísticas, porcentajes... C.D. Fuentes (2-0) El Palmar C.D.

Todo llega a su culmen, torna al fin, comienza de nuevo. En el deporte es una máxima que se presume muy complicada en algunas ocasiones pero que, sin embargo, siempre llega un día en el que se superan todos los registros existentes hasta ese momento.

Pues bien, era el turno de romper una mala racha que ya estaba haciéndose un hueco entre la plantilla, acechando la moral de jugadores, técnico y afición. Nueve partidos sin ganar eran demasiados partidos, y no se veía el día en el que se terminará con ese lastre estadístico. Pero por fin llegó.

El rival con el que se ha logrado no importa. A pesar de que El Palmar está el último clasificado y con diferencia, tan solo ocho puntos a estas alturas de campeonato, cuando un equipo está en la situación en la que se encontraba el plantel fontaniego, ganar es lo primordial y da igual con quien.

Pero, además de ganar, era necesario romper una racha de un solo gol anotado en siete partidos. Había que marcar, sí o sí, y se hizo por partida doble.

El encuentro comenzó con nervios, fruto de lo citado anteriormente. Y la primera parte se marchó con cero a cero en el marcador. La ansiedad corría más que las piernas, y los nervios pesaban más que el cansancio. En esas, no fue hasta el minuto 65 cuando Jopito, vaya temporada la del central fontaniego que con este tanto suma cinco y se coloca como segundo goleador del equipo, lograba abrir la lata de la tranquilidad, del reposo, la calma. Aunque ciertamente, está se hizo realidad cuando Furín, un debutante en el día de ayer, subía el segundo y definitivo tanto del partido. Gran debut de este delantero, quien logra marcar en su primer partido en casa.

La presente victoria supone además del fin de la citada racha negativa, el primer triunfo de Manuel Ángel Álvarez al frente del equipo tras un empate y una derrota.

Ahora hay que ir a por todas a domicilio y lograr encadenar una segunda victoria que volvería a recargar las energías de un equipo y dejaría claro que el presente triunfo no fue solo un espejismo ante el colista.