El proyecto Laovo Cande permite el acceso a la escuela a más de 60 niños

Un bien fundamental, una necesidad que debería ser un derecho para todos los niños del mundo y que, sin embargo, en muchos lugares del planeta tierra ni si quiera se plantea como tal: la lucha por la supervivencia nubla cualquier atisbo de pensamiento hacia el progreso en las materias necesarias para el desarrollo humano.

Gracias al proyecto "Laovo Cande", financiado por los ayuntamientos de Fuentes de Andalucía, Cañada Rosal, la Diputación de Sevilla y la entidad, Periodistas Solidarios-APS, que promueve el proyecto e igualmente sufraga el salario de las tres profesoras que trabajan en el jardín de infancia, la aldea de Candemba-Uri, en Guinea Bissau, verá cumplido un sueño que más bien debiera ser una realidad obligada: unos 60 niños de entre 3 y 6 años, acudirán por primera vez al colegio gracias a la puesta en marcha de una escuela infantil.

El proyecto, comenzó hace ya tres años, y tiene un presupuesto inicial de treinta mil euros para mejorar las condiciones de vida de los vecinos de Candemba-Uri. Un presupuesto que ha ido aumentando mediante la realización de diversos actos. Entre ellos, la fiesta de recaudación que se organizó el pasado mes de diciembre en Fuentes de Andalucía, en el evento de la segunda concentración de motos clásicas.

Además del apoyo financiero, el ayuntamiento fontaniego, aportó al mismo, junto al de Cañada Rosal, mobiliario para la guardería, material escolar, placas solares, dos moto-azadas y herramientas agrícolas, entre otros muchos materiales que se recogieron el pasado mes de octubre con destino a los habitantes de Candemba-Uri. Un camión con dos toneladas de equipamiento marchó cargado de ilusiones hacia tierras africanas. El transporte ha sido posible gracias a la compañía DHL Freight.

Los cuatro periodistas -los sevillanos José Bejarano, Francisco Palacios y José Muros y la palentina Laura Alonso- y el médico sevillano Juan Gil, acudieron a la puesta en marcha de la escuela y entregaron, además del equipamiento del colegio, mochilas, camisetas y material escolar donado por la ONCE.

La llegada del contenedor (con dos toneladas de equipamiento escolar y agrícola) y la fiesta de inauguración del colegio han sido dos de los momentos más emotivos de este viaje que forma parte del proyecto “Laovo Cande”. Un proyecto, que tiene su origen en un encuentro entre Pepe Bejarano, con un nativo del lugar, Humaro Candem, quien andaba en busca de su hermano, Laobo Candem, muerto en un cayuco en su intento por llegar a tierras canarias. Este ghineano, respondiendo a los ruegos de su madre, parte en busca del cuerpo, con el propósito de traerlo de vuelta a su casa para ser enterrado con los honores que se merece y bajo los actos de culto originarios de su tierra natal, Candem Bauri. En esas es donde se produce el encuentro fortuito entre Bejarano, y Humaro, que dará lugar al comienzo de la presente historia: un proyecto solidario y de cooperación.

El proyecto se centra en tres aspectos fundamentalmente:

- Agua Potable: Solucionar el único servicio de agua que tienen, un pozo de agua poco salubre.

- Sanidad: Con un centro a más de 9 km, sin tener medios para llegar y éste además no cuenta con ningún tipo de energía eléctrica, cualquier mejora en este punto será satisfactoria, en un lugar donde la esperanza de vida está establecida en apenas 40 años.

- Alfabetización: Realizar un proyecto de escolarización con la idea que no sólo conozcan el Corán, sino también el alfabeto.

Aún se contemplan varias acciones más de innovación social, tanto en la aldea de Candemba Uri como en la vecina ciudad de Bafatá, que están previstas para el presente 2014: la creación de una cooperativa agrícola femenina y la edificación de un ambulatorio. Igualmente se está trabajando en la puesta en marcha, definitivamente, de una emisora de radio hecha por mujeres.

Imágenes: http://www.asociacionprensa.org