"No se presentaron al partido": San Jerónimo C.D. (5-0) C.D. Fuentes

De esta forma, con la ni siquiera comparecencia a los partidos, es imposible salvar la categoría. Dijimos desde hace varias jornadas que al equipo le restaban auténticas finales de cara al final de campeonato para lograr el objetivo de la permanencia. Comenzamos desde los medios de comunicación, orquestada desde el programa deportivo, "Tiempo de Juego", una campaña en pos del mensaje "sí se puede". Una campaña, que viendo el devenir de los últimos encuentros, cada vez le queda menos sentido a la misma.

Una de las notas más llamativas del presente encuentro, mucha más incluso que el abultado resultado, ha sido la no comparecencia de varios jugadores de la plantilla al encuentro, sin dar avisos del por qué justificando la misma; solo Tomás informó de su ausencia. El conjunto fontaniego se presentó al partido con tan solo 12 jugadores, un solo cambio por tanto, y entre ellos, dos jugadores del filial. Esto da prueba del ya poco compromiso y de la falta de creencia en el logro del objetivo, desde dentro de la plantilla.

A pesar de esta última circunstancia, los jugadores que se presentaron al partido dieron todo lo que tuvieron por lograr la machada, más bien el milagro, pero no pudo ser ni de cerca, ni de lejos. Un milagro, precisamente, es ya lo que salvaría al conjunto fontaniego de la quema. Ni siquiera ganando los tres encuentros aseguraría la permanencia. Dependería de que los demás perdieran casi todos sus encuentros también. Algo ya, ciertamente, casi ilógico viendo lo que está en juego; algún partido sumarán los rivales.

En fin, no vino como agua de mayo el presente mes, ni mucho menos. En apenas cuatro días ha dejado escapar las pocas opciones de permanencia. Un punto de seis en las dos últimas finales deja el equipo en tierra de nadie. Ya solo es cuestión de tiempo que se certifique el descenso matemático, porque a día de hoy es totalmente virtual. Y lo es no solo por los resultados, o por la tabla clasificatoria, tampoco por lo desplegado en el césped, que ha sido mucho coraje, tesón, entrega y lucha hasta el final, sino más bien por lo no visto en el terreno de juego en los últimos partidos.