Vuestro Ayuntamiento os desea unas felices fiestas, y un próspero año nuevo

Cayeron las últimas hojas, se van cerrando las últimas líneas del capítulo anual de nuestro particular libro de la vida. Un nuevo otoño marchó a mejor tiempo, para dar paso a un invierno, que siempre abre sus puertas con una buena noche, con una noche buena.

Es momento de sacar de las chisteras nuestra mejor versión. Adentrarnos en el baúl, meterse de lleno y vestirnos con lo mejor de nosotros mismos. Es hora de sacar a relucir nuestras mejores galas empañadas de ilusión, ganas, fe y optimismo. Porque cada día es un regalo a la vida, porque cada despertar es un pasito más hacia nuestras metas, nuestros sueños.

Si bien, no debemos dejar de lado lo que verdaderamente importa, y no es otra cosa que el camino. La senda sobre la que pisamos, aquella en la que dejamos cada huella de nuestro discurrir por el tiempo que nos ha tocado vivir, será la que verdaderamente marcará nuestro devenir más próximo. Debemos aferrarnos a la entrega, debemos coger el coraje por bandera, adornar el alma con guirnaldas de pasión, lucha, dedicación y pundonor, para seguir dando pasitos con la fuerza necesaria, en la dirección adecuada... siempre con rumbo fijo.

Soñemos, sí, echémoslos a volar, sí, pero hagámoslo juntos. Es la hora del "todos" antes que el "tú", del anteponer el "nosotros" al "yo", de darle un empujón al "ahora no tengo tiempo", y cambiarlo por un "aguarda que estoy cerca". Y vivámoslo en familia, disfrutemos en compañía: La vida es demasiado bonita para pasarla sola.

Dejemos rencores a un lado. Aparquemos las diferencias, y hagamos de nuestro entorno, de aquello más cercano que nos rodea, un lugar hermoso donde vivir. Un lugar donde plantar ese arbolito que siempre hemos querido verlo crecer. Pero reguémoslo, llenemos nuestra copa con el vino ajeno, y devolvámosle a quien una vez nos ofreció un trago, un sorbo de lo mejor de nosotros mismos, entrelazando las manos. Porque el mundo es demasiado pequeño para no encontrarnos.

Alcemos los brazos al aire. Tendámosle estos a nuestro compañero de viaje, y hagámosle partícipe de nuestros deseos, hacerlo sentir en casa... que sientan el calor de estar a tu lado.

Y recordar, soñar, soñar siempre y hacerlo mucho. Y nunca dejéis de hacerlo, por difícil que parezca el mismo. Porque todos los sueños pueden hacerse realidad, todos pueden cumplirse, incluso aquellos que puedan resultarnos más imposibles: estos solo tardan un poquito más en hacerse realidad.

Vuestro Ayuntamiento os desea felices fiestas, y un próspero año nuevo.