La cláusula suelo congrega a multitud de manifestantes

La crisis actual en la que estamos inmersos, está despertando la curiosidad econónica de los ciudadanos, tanto, que la mayoría de términos de esta disciplina ya nos resultan bastante comunes: prima de riesgo, preferentes, Euribor, etc.

Este incipiente conocimiento lleva a preocuparse más por cada céntimo que nos vemos obligado a desembolsar en cualquier operación que realicemos y, más aún si cabe, si es de tipo bancario. Los últimas noticias que salen a la luz respecto a las prácticas poco éticas que están realizando las entidades bancarias, los "bonos ninja" o las famosas preferentes, corroborado por datos y elementos de juicio que están haciendo su aparición pública, arrojan la imperiosa necesidad, de analizar, consultar, y revisar al detalle, cualquier tipo de operación financiera que realicemos con las entidades.

Entre estas prácticas, o cláusulas habituales que se incluyen con letra más que pequeña en los documentos que firmamos, se encuentran las cláusulas de suelo, o de techo. En un préstamo hipotecario, la cláusula de suelo indica cuál va a ser el porcentaje mínimo de interés que se aplicará a las cuotas que el prestatario tenga que pagar; la cláusula techo el inverso: el porcentaje máximo que se establecerá a las futuras cuotas. Las hipotecas dependen su respectivo interés aplicado, entre otras variables: del Euribor. Por tanto, si las cláusulas, tanto suelo como techo, son excesivamente elevadas, nunca servirán de ayuda al hipotecado, es decir, no lo protegerá ante posibles desfases económicos, siendo está la "supuesta" misión, u objetivo.

El funcionamiento de estas permite que, si dichas cláusulas, tanto por arriba, como por abajo, son demasiado elevadas, aunque el Euribor varíe, es decir, sea muy bajo que el interés inicial que tengas firmado, seguiremos pagando un tipo de interés elevado, ya que será el que tengamos establecido en la cláusula, y viceversa, si el Euribor sube de manera desmedida, seguiremos pagando todo lo que este demande, ya que el techo, no nos protegerá ante posibles máximos que tengamos que pagar.

Estas cláusulas son legales al estar incluidas en el contrato firmado por el cliente, pero han de ser pactadas, ya que hay sentencias que anulan dichas estipulaciones cuando no ha habido un acuerdo para establecerlas y presentan las circunstancias descritas anteriormente: suelo demasiado alto y techo también excesivamente alto, lo que al final redunda siempre en un beneficio para el banco y no una protección para el cliente frente a las oscilaciones del índice de referencia.

Es por ello, por lo que están manifestándose en diferentes puntos de España, como protesta ante estos abusos. Igualmente, el Tribunal Superior de Justicia, ha dado la razón a las demandas planteadas para eliminar estas cláusulas por ser abusivas, y desde ya, los clientes pueden interponer demandas ante las entidades bancarias para reclamar su anulación, e incluso la devolución de cantidades desfasadas que hayan sido ya abonadas en un pasado a causa de estas cláusulas.

El presente movimiento nace de un afectado en la comunidad autonómica de Asturias, quien realizó una página en la famosa red social, "Facebook", y desde ella, puedes estar informado de todo. Una vecina de Fuentes de Andalucía, Mercedes Flores, conocedora por medio de esta página del caso, y aconsejada por ellos, presentó una solicitud ante la subdelegación del gobierno, para manifestarse por ello. De esta forma, tras ser aprobada, se llevó a cabo ayer, 26 de septiembre de 2013, una manifestación en el término municipal de Fuentes de Andalucía. M. Flores considera "encontrarse con fuerzas y ganas, así como nota un similar estado de ánimo en los vecinos que están apoyando esta causa, o movimiento, para seguir en la lucha y realizar más iniciativas al respecto". En dicha manifestación, Eduardo Martín, responsable de la explicación a los vecinos que acudieron de en qué consistía estas prácticas financieras,  cree que "los proyectos de protesta o lucha nacen de una chispa que va extendiéndose por la mecha hasta llegar a su culminación, y considera, a Fuentes de Andalucía, esa chispa, pionera: una de las primeras en manifestarse en la lucha por esta causa.

Una de las plataformas que se encargan de la ayuda y consulta jurídica, AUSBANC CONSUMO (Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios),  entidad española privada, sin ánimo de lucro, se personó en la manifestación por medio de su representante en Sevilla, Pepe Marín. Este último afirmó "ser más de 200 las demandas que se han presentado en los juzgados de Sevilla, a través de dicha asociación, en relación a las cláusulas suelo". P. Marín cree que "el hecho de que la presente crisis esté tocándonos el bolsillo está despertando en el ciudadano la curiosidad, y los ánimos dormidos, por establecer justicia en materia económica".

Gracias a este tipo de movimientos, y asociaciones, ya se han conseguido eliminar multitud de cláusulas, y se ha logrado la devolución de grandes cantidades de dinero a los afectados y, lo más importante, se está consiguiendo que las entidades bancarias que incluyen estas cláusulas en sus prácticas habituales a la hora de abordar hipotecas o cualquier contrato que contengan tipos de interés, estén eliminándolas de las mismas.

Desde los medios de comunicación de la localidad nos desplazamos hasta allí y, en breve, junto a esta crónica, se complementará esta información con un amplio reportaje audiovisual al respecto, en el que se recogerán las declaraciones ampliadas de los manifestantes, y responsables de estos movimientos. Un reportaje que emitiremos, próximamente en TMF: concretamente la próxima semana. Igualmente, podréis ver un adelanto, en el próximo Informativo Semanal.