El líder tira de manual... y de suerte. U.P. Viso (1-0) C.D. Fuentes

Es lo que tienen los equipos de la zona alta, los popularmente llamados grandes, que solo necesitan de una ocasión para materializarla y hacerse con los partidos. Si a esto le sumamos, que saben leer los mismos para actuar según demande el guión, suele ser muy difícil sacarle puntos y menos en su estadio. Y si además le sonríe la suerte...

A pesar de ello, el conjunto fontaniego lo tuvo contra las cuerdas, en ciertas fases casi noqueado, pero la tranquilidad en los momentos donde más hace falta es un elemento primordial para cerrar los partidos, y esta supo aplicarla el cuadro del Viso.

El inicio del choque fue un vendaval local. El conjunto visueño salió dispuesto a ponerse por delante en el marcador, pero el plantel visitante supo aguantar los primeros envites.

Los de Camilo León se deshicieron de la presión inicial y devolvieron el susto al respetable con un lanzamiento de Caco que el guardameta tuvo que desviar a córner. El primero de la mañana se barruntaba y, quizás sorprendentemente a tenor del comienzo, no para el líder. El conjunto azulino se había despoblado del agobio inicial al que le sometió el cuadro local, y  comenzó a gozar de las mejores ocasiones del choque. Minutos más tarde de la oportunidad marrada por Caco, era Tomás quien ponía de nuevo a prueba al meta visueño. Como ocurriera en el primer encuentro de Liga ante Atl. Viso en casa, el cuadro fontaniego hace aún mejores a los guardametas cuando se enfrentan a este: un paradón de estampa mandaba al traste las ilusiones de subir el primero al marcador. Y así, tras varias faltas más merodeando la portería visueña, nos marcharíamos al descanso con un conjunto visitante claro merecedor de ir por delante en el marcador.

Sin embargo, la segunda parte fue un guión totalmente distinto. Es como si fuera un capítulo dentro de un mismo libro, pero que este narrara un cuento diferente. Ahora era el cuadro fontaniego quien atacaba, y salía dispuesto a todo, con el respeto perdido al líder pero, a las primeras de cambio, era el conjunto local el que sestaba un mazazo subiendo el primero al marcador, en la única ocasión clara que disfrutaría durante todo el encuentro; el manual de los líderes, de los equipos de arriba: llegan una vez y para dentro. Un tanto que a la postre significaría el resultado final.

A pesar de todo, los de Camilo no bajaron los brazos. Todo lo contrario. Tras el tanto, el colegiado expulsó al autor del mismo,  y desde el minuto cinco de la segunda parte disfrutarían de superioridad numérica. Pero, como ocurriera en el primer partido del presente campeonato, donde disfrutó de hasta dos jugadores más: no supo aprovecharla. Es cierto que dominó el choque, que incluso gozó de una ocasión clarísima más de gol en el minuto 35, pero no materializó en el tanto que urgía. Para colmo de males, al filo del pitido final, con todo el rival metido en su campo, replegado, defendiendo el resultado con oficio, Caco era expulsado en el minuto 40, lo que igualaba ambas escuadras. Desde ese momento, y hasta el final, a pesar de que el colegiado descontó cinco minutos, ya no se produciría nada destacable por ninguna de las áreas.

Tercer encuentro, tercera derrota, aunque hay que tener en cuenta que lleva dos jornadas consecutivas jugando fuera de casa. A ver si el próximo encuentro en casa, hay más suerte y termina de una vez este mal comienzo de Liga.