El equipo jugó al ritmo del clima... y de la grada: C.D. Fuentes (2-1) Gilena C.F.

El estadio de El Barrancón se está convirtiendo ya en un fortín, un feudo inexpugnable donde los rivales son conocedores de donde pisan, del encuentro al que se van a medir sus conjuntos, y de la trayectoria que viene firmando el conjunto fontaniego en casa.

La mala racha a domicilio, donde el equipo no gana desde la temporada (2011-12), está siendo solventada en la presente haciendo de su casa un lugar donde los puntos pocas veces suelen escaparse. Los de Camilo León llevan cinco partidos consecutivos invictos en El Barrancón, cuatro triunfos y un empate: trece puntos que son los que ilustra la clasificación. Tan solo con ser capaz de sumar algún puntito a domicilio, el equipo estaría mitad de tabla, inclusive zona alta de la misma. Pero no es momento ahora de analizar aspectos negativos después de un triunfo como el presente.

Hay que sentirse orgulloso de un equipo que se deja la piel en el campo. Que lo da todo, y que cada jornada que pasa intenta mejorar el fútbol que proyecta sobre el tapiz verde. El conjunto fontaniego tiene un buen trato del balón, es generoso en ataque, y atrevido en el juego. Un modus operandi futbolístico, que en estas categorías, merece la pena mencionar y destacar.

La climatología no podía ser más adversa durante el choque: ocho grados de temperatura, con un viento gélido que dejó las gradas completamente vacías durante la primera parte. Tan solo unos cuantos atrevidos aguantaban el envite al sol, donde todavía medio se podía estar. Y el juego se hizo cómplice del tiempo. Pocas llegadas, poco acierto en los metros finales... no se tiró ni un solo córner por ninguna de las escuadras en los primeros cuarenta y cinco minutos, y los porteros tampoco intervinieron en ninguna ocasión. Con el mismo marcador que al pitido inicial nos marcharíamos al descanso.

La gente fue animándose a situarse en la zona del gradería donde los fieles del conjunto fontaniego espolean cada domingo a los suyos. Y parece que el marcador fue al unísono con ellos. Conformen se lanzaron a darle ánimos a los suyos en la zona mítica del fondo del estadio El Barrancón, el equipo se creció en el ímpetu y subió el primero tanto al marcador. Si bien, es reseñable el acierto del técnico Camilo León, quien realizó tres cambios de una tacada, y en el gol, dos de los recién incorporados colaboraron con el mismo: Félix, quien volvía a jugar con el C.D. Fuentes, centraba y José, con más corazón que otra cosa, adelantaba a los suyos.

A raíz de aquí, el equipo no se echó atrás a verlas venir. No quierán especular con el resultado, y verse in extremis con un empate como el de la semana pasada ante el cuadro carmonense, cuando merecían mucho más que un punto. Y en esa entrega, en esa mentalidad atacante, Jopito, tras un partidazo atrás, subía el segundo al marcador en una auténtica jugada de delantero centro: definió como si de un nueve se tratase. Por ello, no es casualidad que sea el segundo máximo goleador del equipo con tres goles, siendo defensa, uno menos que el máximo artillero, Tomás con cuatro.

Y cuando parecía que por fin viviéramos un final de partido tranquilo en el Barrancón... llegó el tanto de Gilena en el tiempo de descuento. Siempre pasa algo en el feudo fontaniego en los finales de partido; para bien o para mal. Menos mal que en esta ocasión el equipo tenía dos goles de renta, y a pesar de los cinco minutos de descuento del árbitro, finalmente, los tres puntos se quedaron en casa para alegría de todos.