A veces, dar todo lo que se tiene, no es suficiente: Los Corrales U.D. (3-2) C.D. Fuentes

A punto estuvo de dar la campanada en el tiempo de prolongación y traerse un valioso punto de su visita a tierras corraliegas. Al equipo le cuesta mandar en los partidos y, a excepción del pasado en casa ante San Antonio Drago, ha comenzado todos los encuentros por detrás en el marcador.

Uno de los debe de este equipo es la fragilidad defensiva. Los rivales le hacen demasiadas ocasiones, sobre todo cuando, precisamente, lleva el marcador en contra y se lanza con demasiados efectivos a por el empate; la paciencia es un elemento que deberá añadir a sus repertorio de virtudes el cuadro fontaniego.

Y es que es una pena no traerse nada positivo de una visita cuando has logrado hacer dos goles fuera de casa, algo muy complicado, y que por ende, debería de servir para sumar algo.

El partido comenzó mal, el conjunto rival se adelantaba demasiado pronto en el marcador. A los seis minutos ya ganaba con un gol de Chinchi. A raíz de aquí, al equipo le costó sobre ponerse, y pagó caro el desconcierto causa del gol encajado. A pesar de ello, a los veinte minutos de juego, dispuso de una ocasión clarísima en un mano a mano con el meta que no supo aprovechar. Y lo que dice el famoso dicho, "si perdonas lo pagas", y lo pagó caro: a los veintiséis Pesca subía el segundo al luminoso. Con este contundente dos a cero nos marcharíamos al descanso.

La segunda parte comenzó con el guión cambiado de acera. En esta ocasión eran los de Camilo León los que se adelantaban pronto en el marcador: Jopito recortaba diferencias a los dos minutos de juego. Esto sirvió para espolear a los suyos, quienes firmaron una más que digna segunda parte. El equipo dominó al rival, tuvo la pelota, creó ocasiones, pero a la contra le hacían mucho daño. Quizás, otro de los debe del plantel fontaniego, es que se vuelca demasiado cuando el partido está cuesta arriba. Así fue como en uno de tantos contragolpes, Fran, en el treinta y cinco, mataba el choque con el tercero para Los Corrales.

A pesar de todo, si algo tiene este equipo es que no se rinde jamás. Lo da todo sobre el césped y hasta el último minuto. En esa entrega insaciable logró acortar distancias de nuevo, aunque quizás fuera demasiado tarde: en el minuto 91, Paco Mochole, daba un hálito de esperanza a los suyos. Y así fue que todavía tuvo tiempo incluso de disfrutar de una falta lateral para lograr el empate, pero las ilusiones esta vez no volaron para tierras fontaniegas, y dejaron los puntos en casa del cuadro local.

Sexta jornada, solo tres puntos: una victoria en casa; y cuatro derrotas: una en casa, y tres fuera. Vamos a ver si levanta cabeza el equipo en el próximo encuentro y logran sumar tres puntos que les de la tranquilidad necesaria para afrontar los encuentros a domicilio con más calma. Si se logra sumar en el estadio de "El Barrancón", el objetivo estará más que cumplido y las salidas deberán ser para redondear excelentes semanas, y no como están siendo en estos momentos: viajes con la necesidad en la mochila como alimento para los estados de ánimos.