Un gol in extremis deja un sabor agridulce (1-1)

   Uno de los principales atractivos del choque era la posibilidad de devolverle al conjunto de Lantejuela la goleada, por cinco goles a uno, que este último le endosó en la séptima jornada de Liga. Sin embargo, estos partidos entre ambos conjuntos están empezando a convertir este encuentro en un maleficio para el C.D. Fuentes y a La Lantejula en una auténtica bestia negra para los fontaniegos.

  El encuentro no es que estuviera claramente dominado por el conjunto local es que fue el único que puso sobre el tapete intención alguna de llevarse los tres puntos a su casillero. A pesar de esto, tan sólo algunas ocasiones se sucedieron en la primera parte, la más clara de Monichi, el balón daba en el larguero, y con el al traste las ilusiones del Fuentes por marcharse con alguna renta a favor al descanso.

 La segunda parte idem de lo mismo. Con la gran salvedad respecto a los primeros cuarenta y cinco minutos de anotar por fin un tanto, logrado en el minuto treinta, que parecía supondría finalmente, el triunfo para el conjunto fontaniego. El gol obra de Tomás tras una serie de rechaces.

 La presente crónica comenzaba hablando de maleficio, y he aquí el porqué de este apelativo: faltando un suspiro para el final del encuentro, el conjunto de Lantejuela, sin hacer nada del otro mundo, en su primera ocasión, logran el definitivo empate tras un despiste de la zaga sumado a una mala colocación del meta local.